miércoles, 24 de febrero de 2016

INTELHORCE

      La fábrica textil de Intelhorce junto con la del Amoniaco y los tejares forma parte de la historia de Campanillas pues muchos de sus trabajadores/as  eran vecinos de la Barriada.
La empresa se creó en 1957 a iniciativa del gobierno de Francisco Franco. Su puesta en funcionamiento pretendía dos objetivos: por un lado paliar el paro y revitalizar la industria en la provincia de Málaga y por otro descentralizar el proceso industrial del país. Su construcción se realizó en tres fases, en 1957 se construyó las primeras naves de hilados, en 1962  el edificio de la administración y en 1963 la nave almacén de tejidos.

   Además del recinto fabril, se construyó un núcleo residencial para los trabajadores de la fábrica. El grupo de viviendas presentaba diversas tipologías: las de los obreros de tipo plurifamiliar en bloques y las de los directivos, unifamiliares y adosadas.
    Hasta 1973 fue una empresa pública integrada en el Instituto Nacional de Industria. En ese año se vendió al grupo textil Castell y en 1989 a Giovanni Orefici, representante en España de Benetton. Por último volvió a ser empresa pública, aunque para entonces, Intelhorce estaba tocada de muerte y a pesar de las ayudas estatales no se consiguió reflotarla y en 2004 desapareció  del mapa industrial malagueño.
      A lo largo de sus casi cincuenta años de existencia pasaron más de veinte mil trabajadores. El momento más álgido fue en 1975 en el que se llegó a contar con 3.200, de los que más de la mitad eran mujeres. Había tres turnos de trabajo, mañana, tarde y noche. En los primeros años las mujeres solo trabajaban durante los turnos de mañana y tarde.
Intelhorce también pasará a la historia política y social de Málaga, pues en ella se inició parte del movimiento sindical de Málaga.


Fotos: Archivo Fotográfico y Documental de la Asociación Cultural Torre del Prado
           
      

viernes, 29 de enero de 2016

LA CENTRALITA DE TELÉFONOS

     En 1924 se creó la Compañía Telefónica Nacional de España y fue en ese año cuando se empezó a construir el edificio que albergaría la central de teléfonos de Málaga.  Pocos años más tarde, en 1932 se habilitó una centralita en Campanillas. Tener un terminal de teléfono a principios del siglo XX no estaba al alcance del pueblo por lo que los primeros fueron adjudicados a las instituciones o particulares económicamente acomodados. Así la Guardia Civil  tenía asignado el número 1, el 4 pertenecía al cortijo Jurado, el 5 a Rebanadilla, el 8 a Pellizo y el 9 a Somerilla.

    Como el enlace entre los distintos teléfonos se hacía de forma manual era muy importante que la persona responsable de la centralita tuviera una buena reputación en la comunidad. La primera encargada de la centralita fue Carmen Campos, hermana de Julio Campos, maestro en Campanillas en 1.930. En 1936 lo fue Manuel Olmedo Gutiérrez y en los años sesenta Lucía Trujillo Gálvez, hija de Isabel Gálvez Olmedo, era la telefonista.

    La centralita estaba situada en la calle José Calderón frente
al bar de Rafael Lucena.


Foto: Archivo Fotográfico y Documental de Campanillas.
              A. Cultural Torre del Prado

martes, 5 de enero de 2016

LA INDUSTRIA DEL TEJAR

      La composición arcillosa del suelo de la vega de Campanillas-Guadalhorce ha hecho que desde la antigüedad se ubicasen en la zona hornos de alfarería e industria del tejar. 
En Campanillas, el primer tejar del que se tienen noticias data de 1890 y perteneció a José López Rodríguez. Estaba ubicado en terrenos al pie de cerro Vallejo. En él el ladrillo se fabricaba amasando la arcilla con los pies, se ponía en moldes y se secaban al sol. Pero el apogeo de esta industria se produjo en la década de los sesenta del siglo XX a rebufo del auge de la construcción en la Costa del Sol.
     Los nuevos tejares tenían hornos  que funcionaron en un principio con orujo y más tarde se utilizó el fuel y el carbón. Los primeros fueron empresas particulares, pero más tarde se convirtieron en cooperativas de trabajadores.
         Antes de la crisis sufrida en la década de los ochenta del siglo XX, había doce tejares. En una primera reconversión se cerraron cinco de ellos y los restantes se mantuvieron en pie y vivieron otra época de esplendor a comienzos del siglo XXI. La crisis del ladrillo provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria terminó con esta industria en Campanillas.

     A nivel socio-económico la industria del tejar ha sido muy importante; se produjo un notable aumento de la población pues su auge atrajo a gente de distintos lugares de Andalucía con tradición alfarera como Linares, Zocueca o Las Gabias y además sirvió para que numerosos jornaleros de los cortijos de la Vega de Campanillas encontraran un puesto de trabajo cuando se produjo la mecanización del campo.
      También a nivel medioambiental, los tejares han dejado una huella bastante visible en el paisaje de Campanillas  al estar las canteras de arcilla al lado de las mismas fábricas.




Fotos: Archivo Fotográfico y Documental de Campanillas. 
AS.Cultural Torre del Prado

jueves, 31 de diciembre de 2015

LA FÁBRICA DE PALMA

      A finales de los años cincuenta del siglo XX, Enrique Morente Reyes pudo en marcha varias fábricas de palma en Málaga, la más importante de ellas en Campanillas. Se la llamó Nuestra Señora del Carmen y fue la primera industria que se creó en Campanillas. Estaba situada en la calle Monopolio y se mantuvo activa hasta 1963, cuando el auge de las fibras artificiales hicieron inviable su explotación. Su director fue Felipe Fernández Carmona y en ella trabajaban más de cuarenta personas. 
     La palma es una fibra vegetal que se extrae del palmito.
Trabajadores de la fábrica de palma
La materia prima se traía en burro desde las sierras cercanas.  El trabajo que se realizaba en la fábrica consistía en deshilachar las hojas de palmito y trenzar hilos para formar una especie de cuerda. Con ella  se tejían diferentes objetos como capachos para molinos, ademas se utilizaba para fortalecer  los tapizados de sillas y sillones o para la confección de colchones. La mayor parte de la producción se exportaba. 


Foto: Archivo Fotográfico y Documental de Campanillas. 
As. Cultural Torre del Prado

jueves, 5 de noviembre de 2015

CALLE RAMÍREZ ARCAS

      La calle Ramírez Arcas  sale de Fernando Carvajal y llega hasta la calle Jacob. En ella se sitúa la Junta Municipal de Distrito de Campanillas.
      El nombre de esta calle corresponde a Antonio Ramírez Arcas, político malagueño, diputado a Cortes en las elecciones de 1843 y 1854.
      Nació en Málaga y dedicó su vida a la milicia y a la política. Fue un hombre de firmes convicciones liberales y democráticas, además de escritor. Falleció en Granada en 1874.

Antonio Ramírez Arcas

martes, 20 de octubre de 2015

LAS CALLES CON NOMBRES DE POLÍTICOS DEL SIGLO XIX

     En los alrededores de la Junta Municipal de Distrito de Campanillas hay una serie de calles que llevan el nombre de políticos españoles que fueron ministros durante los primeros años de gobierno del rey Fernando VI, entre 1814 y 1820. Luis Salazar, Manuel Freire, Pedro Cevallos, Felipe González Vallejo y Pedro Macanaz desempeñaron el cargo de ministro de Guerra, Gracia y Justicia, Marina o Hacienda. Fernando VI accedió al trono de España después de la Guerra de Independencia contra los franceses. Su primer gobierno estuvo formado por estos hombres, muchos de ellos con mandatos muy efímeros.
     Las calles con los nombres de estos políticos decimonónicos corresponden a la zona de Campanillas que se originó a comienzos de los años ochenta del siglo XX. En estas fechas parte de las tierras del cortijo Roquero se dividieron en pequeñas parcelas para ser urbanizadas, así, los vecinos compraron un terreno donde construir su propia casa.
En general las viviendas construidas son espaciosas y de dos plantas. Muchos de los vecinos que se asentaron en esta zona fueron trabajadores de la fábrica del Amoniaco, Intelhorce o los tejares.

 


viernes, 18 de septiembre de 2015

CALLE MOSCÚ Y LAS CALLES DE HACIENDA SEGOVIA

      La calle Moscú  tiene su comienzo al final de la calle Jumillano y fue en otro tiempo Carril de las Pencas o de los Manceras.  Se le llamaba Carril de las Pencas porque antes de que se urbanizara la Hacienda Segovia esta calle era un carril jalonado de pencas que comunicaba Campanillas con los Manceras. Como otros muchos lugares de Campanillas, este  tenía pocas farolas que lo  iluminaran de noche y entre los vecinos de Campanillas surgió el dicho que decía: "Tienes menos luces que el carril de los Manceras" cuando se quería indicar que alguien tenía poco entendimiento.
Rotonda de Los Manceras

     Es una pena que no se haya mantenido en esta vía el nombre popular de Carril de las Pencas o de los Manceras,  mucho más entrañable  y conocido por los vecinos.

     La urbanización de Hacienda Segovia ha convertido esta calle en uno de los ejes laterales de este barrio y sigue cumpliendo la misión de comunicar Los Manceras con el núcleo de Campanillas
Calle Moscú, antes Carril de los Manceras
    El diseño y construcción de Hacienda Segovia corresponde a una barriada del siglo XXI, en la que se combinan las casas unifamiliares con bloques de pisos de poca altura situados alrededor de un jardín central común en el que se dispone una piscina comunitaria. Las casas unifamiliares son de dos plantas con un pequeño jardín delantero. Un gran parque lo atraviesa de norte a sur, la divide en dos partes y es el eje principal de la urbanización.
     Poco a poco  se ha ido dinamizando a nivel comercial, servicios de guardería, supermercados y otros comercios van llenando este barrio de vida.




Auditorio del Parque Segovia





Calle Praga