viernes, 2 de enero de 2015

EL PAPEL DE LA IGLESIA EN CAMPANILLAS

La fundación de La Hermandad Ntra. Sra. Del Carmen, junto con la construcción de escuelas rurales y la promoción de actividades lúdicas y festivas formaban parte de un programa del Obispado de Málaga para revitalizar la fe y mejorar las condiciones de vida de los habitantes del valle de Campanillas.
La Iglesia, como institución, había salido fortalecida después de la guerra y con el beneplácito del régimen franquista marcó las pautas de la vida cotidiana de los españoles durante cuatro décadas. En Campanillas, después de la guerra civil, la iglesia quedó totalmente desmantelada en el sentido literal y metafórico. El templo parroquial había sido asaltado y convertido en economato y la influencia de la doctrina cristiana sobre los vecinos de Campanillas prácticamente anulada.
 Para la reconstrucción de la parroquia, el Obispado contó con el entusiasmo y apoyo de un grupo de jóvenes, hijos de familias propietarias de la zona. Estos jóvenes pidieron al Obispo de Málaga que nombrara un párroco joven y dinámico que afrontara con energía y nuevas ideas los problemas que tenía la parroquia.
Desde 1939 hasta mediados de los sesenta destacan los párrocos D. Celestino Lucio Fernández, D. José del Campo y D. Santiago Real  Romero (D. Jacobo). Al primero le correspondió llevar estos primeros años de posguerra. El primer desafío fue llevar de nuevo a la iglesia a la población campesina que en la última década le había dado la espalda. Se celebraron numerosas ceremonias de bautismo y de matrimonio, pues durante la guerra hubo muchos niños nacidos que no se bautizaron, bien por motivos ideológicos o bien por haber estado la iglesia cerrada. Lo mismo ocurrió con los matrimonios, muchas parejas convivían sin haber pasado por la vicaría.
Un hecho que cambió el rumbo de la iglesia en Campanillas fue la estancia de un grupo de misioneros  en el valle de Campanillas. Durante dos meses, aproximadamente, y ayudados por componentes de la Sección Femenina organizaron actividades culturales y religiosas que dejaron un grato recuerdo entre las personas que vivieron ese hecho. Se instalaron emisoras de radio para conectar entre sí a los habitantes de los distintos núcleos de población del valle; se proyectaron películas didácticas en las que se enseñaban normas de salud e higiene y se organizaron funciones de teatro en las que actuaban los mismos vecinos. Los sentimientos religiosos de la gente se vieron revitalizados con las actividades religioso-culturales que organizaron este grupo de personas y a partir de entonces la parroquia de Campanillas, ayudada por los feligreses más comprometidos, tomó el protagonismo que tuvo la iglesia en toda la sociedad española durante este periodo de la historia.
Fachada de la primera parroquia de Campanillas

Detalle de la fachada 














L

  

No hay comentarios:

Publicar un comentario